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16 ago. 2011

Vivo per lei

¿Te imaginas un mundo sin ritmo? Sin letras, sin acordes, sin claves de sol, sin melodía, sin cantar bajo la ducha... al menos yo no.
Por alguna razón, cuando estoy triste, tú seguramente también lo harás, me pongo canciones que me entristezcan más aún. La raza humana es así de masoquista. Digo yo que lo haremos para desahogarnos y soltarlo todo.
No sé si a ti te pasará, pero cuando recuerdo un momento feliz o triste, vamos, un momento que me haya marcado o una simple anécdota, casi siempre hay música de fondo.
No sé si te habrás dado cuenta, pero cuando suena una canción en la radio es mucho más emocionante que si tú mism@ te pones esa canción en casa. Supongo que es porque te pilla de sorpresa.
¿Quién no ha bailado nunca como loco delante del espejo de su cuarto? Si nunca lo has hecho, te compadezco y por supuesto te recomiendo que lo hagas. Es muy desestresante y estoy segura de que alarga la vida. No sé si habrá algún estudio que lo demuestre.
Hoy en día todo el mundo se baja música ilegalmente de programas que todos conocemos. Pero ¿y esa emoción al abrir un CD nuevo? Quitarle el plastiquito, abrirlo y sacar el libreto, ver las fotos, las letras de las canciones... para mi es algo mágico. Cada CD es como un trofeo en mi cuarto.
No sé que sería de mi salud mental si al subirme a un autobús no pudiera escuchar música. Más de una vez he perdido un autobús por que se me habían olvidado los auriculares en casa. Es horrible ir sin música en un sitio como el autobús.  Si has tenido la mala suerte de olvidarte los auriculares encima de tu escritorio, o de tu cama, o de la mesa de la cocina, o sabe Dios donde, lo único que te queda es escuchar las conversaciones de la gente que va en el autobús. Que por lo general no suelen ser agradables. La última que escuché fue sobre el suicidio del marido de una señora.
Por cierto, los auriculares, tú también te pasas más tiempo deshaciendo los líos en los cables de los auriculares que escuchando música, ¿A que sí? Gracias a ello soy una experta en desenrredar cables.
Luego también está eso de ir escuchando música por la calle y montarte esos videoclips mentales que tan chulos te quedan. Lo malo es que llega un momento en que tu cuerpo se descontrola, empiezas a caminar al ritmo de la música, tus labios empiezan a moverse a ritmo de la letra y por último la gente te mira raro y en tu cabeza suena un "CORTENN!!!" y se te jode el videoclip. Con lo bien que estaba quedando!!!
En fin, que la música nos acompaña a todas horas. Es algo mágico. Canciones que significan algo para nosotros, momentos llenos de canciones, voces e instrumentos que hacen que te emociones... pura magia



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